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Consejos para emprendedores

Cómo hacer un presupuesto profesional: partes, impuestos, validez y ejemplo de estructura

Las partes que no pueden faltar en un presupuesto para un cliente, cómo reflejar el IVA y la retención, qué validez darle y los errores que más dinero cuestan.

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Consultor SEO y desarrollador web 7 min de lectura

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Un presupuesto es lo primero que tu cliente lee con atención. Si es claro, acelera la decisión y evita discusiones al facturar. Si es vago, abre la puerta a malentendidos sobre qué estaba incluido, cuándo se entrega y cuánto hay que pagar.

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No necesitas un programa especial para hacerlo bien. Necesitas una estructura fija, un alcance bien descrito y unas condiciones que dejen poco a la interpretación.

Para qué sirve un buen presupuesto

Además de comunicar un precio, el presupuesto ordena lo que has entendido de la necesidad del cliente, fija las reglas del encargo (plazos, revisiones, pagos) y, una vez aceptado por escrito, sirve como referencia de lo pactado. Si todavía estás definiendo tus tarifas, el estudio de mercado te ayudará a situarlas frente a la competencia.

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Partes de un presupuesto profesional

Estas son las secciones que no deberían faltar, en este orden:

  1. Tus datos y los del cliente: nombre o razón social, NIF y dirección de ambos. Facilitan después la factura.
  2. Número y fecha: un número propio (por ejemplo, P-2026-014) te permite localizarlo y referenciarlo en la factura.
  3. Objeto: una o dos frases que resuman el encargo.
  4. Alcance detallado: qué entregas, en qué formato y cuántas revisiones incluye el precio.
  5. Exclusiones: lo que no está incluido y cómo se cobraría si el cliente lo pide.
  6. Desglose económico: conceptos, unidades, precio unitario, base imponible, impuestos y total.
  7. Plazos: fecha de inicio, hitos y entrega, y qué necesitas del cliente para cumplirlos.
  8. Condiciones de pago: anticipo, fechas, forma de pago y datos bancarios.
  9. Validez: hasta qué fecha mantienes el precio.
  10. Aceptación: espacio para firma o indicación de cómo aceptarlo (un correo de confirmación, por ejemplo).

Cómo reflejar el IVA y la retención

Presenta siempre la base imponible y los impuestos por separado. Según el artículo 90 de la Ley 37/1992 del IVA, el tipo general es el 21 %, aunque hay tipos reducidos para los bienes y servicios que enumera la propia ley. Comprueba cuál corresponde a tu actividad.

Si eres profesional y facturas a una empresa o a otro autónomo, tu cliente te aplicará una retención de IRPF. El artículo 95 del Reglamento del IRPF la fija en el 15 % con carácter general y en el 7 % para quien inicia actividad profesional, durante el año de inicio y los dos siguientes, si cumple los requisitos y se lo comunica al pagador.

Por ejemplo, para un servicio de 1.000 euros de base: IVA del 21 % (210 euros), retención del 15 % (−150 euros) y total a cobrar de 1.060 euros. Mostrar esta cuenta en el presupuesto evita sorpresas cuando llegue la factura. Tienes más detalle en la guía de impuestos de los autónomos.

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Si el cliente es un particular

Con consumidores, el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (art. 60) exige informar del precio total, incluidos todos los impuestos y tasas, y desglosar en su caso descuentos y gastos adicionales. Pon el total con IVA en un lugar visible, no solo la base.

Algunas actividades tienen además normas propias sobre el presupuesto. Por ejemplo, en los talleres de reparación de vehículos, el Real Decreto 1457/1986 reconoce al usuario el derecho a un presupuesto escrito con una validez mínima de doce días hábiles. Revisa si tu sector tiene una regulación así.

21 %
Tipo general del IVA (Ley 37/1992, art. 90)
15 % / 7 %
Retención de IRPF en facturas profesionales / profesionales que inician actividad (RIRPF, art. 95)
60 días
Plazo máximo de pago que pueden pactar dos empresas (Ley 3/2004, art. 4)

Validez y condiciones de pago

La validez protege tu precio frente a cambios de costes o de agenda. Elige un plazo razonable para tu sector, escríbelo como fecha concreta («válido hasta el 30 de noviembre de 2026») y, si vence, revisa el precio antes de aceptarlo.

En operaciones entre empresas, la Ley 3/2004 de lucha contra la morosidad establece que, si no se fija plazo, el cliente debe pagar a los 30 días naturales desde la entrega de los bienes o la prestación del servicio, y que por pacto no puede acordarse un plazo superior a 60 días naturales (art. 4). Esta ley no se aplica a las operaciones con consumidores.

Para encargos largos, divide el pago en hitos: un anticipo al aceptar, un pago intermedio y el resto a la entrega. Si cobras un anticipo, recuerda que también debes emitir factura por ese pago anticipado.

Cómo preparar el presupuesto paso a paso

  1. 1

    Divide el trabajo en tareas

    Estima horas o unidades por tarea. Así detectas lo que se te escapaba y puedes justificar el precio.

  2. 2

    Calcula el precio con margen

    Suma costes directos, una parte de tus gastos fijos y tu margen. Añade un colchón para imprevistos en las tareas con más incertidumbre.

  3. 3

    Redacta alcance y exclusiones

    Describe entregables, revisiones incluidas y lo que queda fuera.

  4. 4

    Revisa y envía en PDF

    Comprueba datos, cuentas e impuestos. Envía un documento no editable y explica en el correo los puntos clave.

  5. 5

    Haz seguimiento

    Si no hay respuesta en unos días, escribe para resolver dudas. Las técnicas de la guía para cerrar una venta te servirán en esta fase.

Ejemplo de estructura

Por ejemplo, un presupuesto para el diseño de una tienda en línea podría organizarse así:

ConceptoUnidadesPrecio unitarioImporte
Diseño de plantilla (inicio, categoría, producto)3 páginas300 €900 €
Configuración de pagos y envíos1400 €400 €
Formación al cliente (2 horas)2 h50 €100 €
Base imponible1.400 €
IVA 21 %294 €
Total1.694 €

Las cifras son ilustrativas. Debajo de la tabla irían las exclusiones (por ejemplo, textos y fotografías de producto), los plazos, el calendario de pagos y la validez.

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Si usas un programa de facturación, comprueba que permita convertir el presupuesto aceptado en factura sin volver a teclear los datos. En la selección de herramientas digitales para autónomos tienes opciones, y en la guía de facturación electrónica y Veri*factu los requisitos que debe cumplir ese programa.

Errores frecuentes que debes evitar

  • Dar solo un total sin desglose de conceptos.
  • Describir el alcance con palabras genéricas que admiten varias lecturas.
  • No indicar cuántas revisiones o cambios incluye el precio.
  • Olvidar la fecha de validez del presupuesto.
  • Mostrar a un particular el precio sin IVA como si fuera el precio final.
  • Empezar a trabajar sin una aceptación por escrito.

Preguntas frecuentes

¿Un presupuesto aceptado obliga al cliente?

Un presupuesto aceptado recoge el acuerdo entre las partes sobre el trabajo y el precio. Por eso conviene que la aceptación quede por escrito, con firma o con un correo de confirmación, y que el documento sea lo bastante concreto para saber qué se pactó.

¿El presupuesto debe incluir el IVA?

Conviene desglosar siempre base imponible e IVA. Si el cliente es un consumidor, la normativa de consumo exige informarle del precio total con todos los impuestos incluidos.

¿Cuánto tiempo debe ser válido un presupuesto?

Con carácter general no hay un plazo fijo, salvo en sectores con normativa propia, como los talleres de reparación de vehículos. Elige uno que te permita mantener el precio y escríbelo como fecha concreta.

¿Puedo cobrar por hacer un presupuesto?

Puedes acordarlo con el cliente antes de prepararlo, dejando claro el importe. Es habitual en trabajos que requieren visitas, mediciones o un diagnóstico previo; muchos profesionales descuentan ese importe si el cliente acepta el encargo.

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